Cuando todos santos días del año no paro de escuchar lo malo que es lo laico, el progreso, la ciencia, casí, diría yo, que son el anticristo ( para el anticristo guardare post especial ), y resulta que era el mejor, LO VAN A BEATIFICAR, habrá cosas que nunca entendere, toda la info la teneis en la bitácora más cristiana : Radio Cristiandad .

Cuando hablamos de demonios automáticamente los asociamos a la religión católica. Pero realmente cada religión tiene sus demonios y se viene hablando de ellos desde hace mucho tiempo. La historia los ha catalogado y nos ha traído hasta nuestros días cuál es el origen de estos seres.

 

Los cristianos en un principio sólo reconocían dos variedades de demonios: buenos y malos. Pero con el tiempo se han considerado a todos los demonios bajo una única denominación: malos. En determinadas religiones y creencias anteriores a la cristiana, se consideraba también a determinados demonios como “neutros” existiendo entonces tres variedades de demonios.

 

Sabemos que en la Biblia no se menciona cómo se crearon los demonios (así como tampoco se habla de la creación de los ángeles), pero existe una teoría al respecto.

 

Dios creó lo que puede denominarse como ‘gremios’u ‘órdenes’ dentro del conjunto de ángeles existentes. Estos ‘coros’ recibían la siguiente denominación:

 

– Querubines

– Serafines

– Los tronos

– Los demoníacos

– Los principados

– Las virtudes de los cielos

– Las potestades

– Los arcángeles

– Los ángeles

 

Todos ellos eran puros y bajo ningún concepto inducían al mal. Sin embargo, algunos de ellos, dominados por la soberbia, pensaron que se podrían equiparar a Dios. Se revelaron y en esta revolución cayeron dos tercios de los ejércitos de los ángeles. En el bando rebelde, un serafín tomó el mando: Satanás. Su pretensión era gobernar una mitad del cielo colocándose a la misma altura que su propio creador.

 

AngelDios envió a los ángeles que permanecían a su lado encabezados por el arcángel San Miguel comenzando así una terrible batalla en el cielo. Finalmente, los ejércitos de Satanás fueron vencidos y, como castigo, enviados al abismo. Todas sus posesiones físicas les fueron arrebatadas de tal modo que sus rostros se arrugaron y oscurecieron, surgieron los cuernos en su frente. En la parte inferior de la espalda, junto a los glúteos, apareció una enorme cola y en sus dedos aparecieron largas uñas curvadas. Sólo hubo una cosa que no pudieron quitarles: sus alas, ya que todo espíritu es alado. Sin embargo, fueron transformadas dándoles el aspecto de alas de murciélago.

 

Así surgió el infierno, con los ángeles desterrados lejos del cielo. Para que los ángeles afines a Dios fuesen, de algún modo, recompensados, se creó a un ser más imperfecto que ellos: el hombre.

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